Un nuevo blog. ¿En serio?

Written by Tamme on febrero 6, 2021 in Pensamientos and Ser artista and Vista interna with no comments.

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Cuando pensé en si debía empezar un (de nuevo), si realmente quería o no, (también) pensé en el qué y el cómo. Por supuesto, también me impresionan los -sentidos infinitos- blogs brillantes que hay. De los blogs que llenan catálogos enteros de categorías con los blogposts más largos y tienen la colección perfecta de para cada post. Sólo blogs brillantes. Mis primeros pensamientos sobre un posible nuevo blog consistieron exactamente en este tipo de imágenes: muchos, largos y coloridos posts. Y entonces me di cuenta de que en la mayoría de estos blogs brillantes, la amplitud de los temas no es tan amplia después de todo. No en la . Pero que se trata de los mismos temas una y otra vez. O sobre la comercialización de estos mismos temas una y otra vez. Escribir y comercializar el milésimo blog de viajes. Hacer las fotos perfectas para tu blogpost. Establecer la campaña adecuada en las redes sociales y hacer el SEO a la perfección, para que el nuevo blog tenga muchos lectores. Y lo que siempre es evidente (al menos para los blogueros y comercializadores de estas bitácoras brillantes): se escribe lo que la gente quiere leer. Y eso es cosas de famosos, moda, viajes, comida, frikismo tecnológico. ¿Qué más?

Y ahí es donde me quedé.

Por supuesto, el paisaje del blog es infinitamente más grande de lo que acabo de dibujar. Por supuesto que sí. Pero me vinieron a la cabeza estas imágenes estereotipadas. Me pareció notable. Cuando pensaba en un blog, o cuando pensaba en empezar un nuevo blog, pensaba en estos blogs «exitosos» y en lo colorido y grande que tendría que ser mi blog y en los temas que tendría que tratar. Sí, por supuesto, si un blog quiere tener «éxito» en el ciertamente saturado mercado de los blogs en términos de un gran número de lectores, tiene que ser brillante. Y tiene que ser sobre temas que la gente lea. No, no escribo «quiero leer» porque yo mismo, guiño guiño, no estoy muy seguro de ello. Observando el mercado de los libros de rompecabezas, no sé si la gente realmente quiere leerlos todos o si simplemente los compra por costumbre porque no tiene nada mejor que hacer. Pero ese es otro tema, volvamos al asunto que nos ocupa. Así que: los blogs brillantes tienen que ser brillantes, regurgitar los mismos temas una y otra vez, y estar acompañados de campañas de SEO y redes sociales si quieren atraer suficientes lectores. Y eso es lo que he pensado cuando he pensado en el nuevo blog. Hasta que se me ocurrió este : ¿ en realidad? ¿Por qué pienso en realidad en los blogs brillantes? -Probablemente porque me impresiona toda la maquinaria que hay detrás. ¿Y por qué me dejé seducir por querer escribir un blog para complacer a la gente? ¿Escribir lo que la gente quiere leer? No lo sé.

En el momento en que me di cuenta de que también había adaptado los temas para atraer al mayor número posible de lectores, la magia desapareció. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba pensando en escribir un blog para «atraer» lectores. No es que escriba un blog porque yo… sí, ¿por qué, en realidad? Esa fue entonces la pregunta que siguió:

¿Por qué, en realidad, quiero volver a empezar un nuevo blog? ¿Sólo para compartirme? ¿A quién quería comunicarme y por qué quería hacerlo?

Preguntas que probablemente muchos se hacen o se han hecho.

Pues , algunos parecen no haberlo hecho y viven bastante felices con ello.

Pero sigo haciéndome la misma pregunta: ¿por qué tengo la evidente necesidad de comunicarme y de poner mi interior al revés, de mostrarlo? Para pensar con los demás, no por pensar. ¿Pero compartir mi mundo interior, mis pensamientos y ? ¿En serio soy un posero que necesita presentarse como un héroe ante los demás y quiere ser admirado por los demás?

Aquí llegó de nuevo la duda, ya que la conozco demasiado bien.

¿Este nuevo blog tiene que ver con mi , con retratarme a toda costa?

No.

Esa es, en resumen, mi respuesta de entonces y de ahora a esa pregunta.

La versión larga de por qué reinicié el blog, por qué escribo, por qué hago fotos y las vendo será seguramente demasiado larga para que quepa en este post. Así que por qué no hacer algo bonito para variar: Procrastinar 😉

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